EL INODORO AMIGO

Diseñan y fabrican unos adhesivos que se pegan en el váter para ayudar a los más pequeños a dejar el pañal y a los adultos a mejorar la puntería.

Hay que colocarlo en un punto estratégico para que, al contacto con la orina, el adhesivo cambie de color de manera que, lo que para los adultos se convierte en una simpática llamada de atención, para los niños representa un juego que culmina con la entrega de un diploma. Así contado puede parecer sencillo pero el producto, ya patentado, esconde meses de pruebas en el laboratorio, estudios y más de 100.000€ invertidos en I+D. El resultado: unas pegatinas extrafinas, cuidadosamente ilustradas, para 1.000 usos, de precio asequible y cuya eficacia reduce las salpicaduras en un 80% y ayuda a los pequeños a deshacerse del pañal en unos días y a controlar los esfínteres.

Los inventores son Rudi Ros y su primo Adam Martínez. Ninguno de ellos se dio mucho tiempo para estudiar porque el espíritu emprendedor les empujó a crear su primera empresa a los 17 años, pero ello no fue óbice para que la suya fuera una de las pocas constructoras que crecieron con el estallido de la burbuja inmobiliaria. Lo que pasó fue que, en pleno crecimiento, se les cruzó otra idea por la cabeza a raíz de una comida en un restaurante. “Qué asco de baño”, comentó Rudi a su primo tras una visita al escusado, y así es como empezó a fraguarse la búsqueda de una solución que aqueja a cientos de establecimientos hoteleros en nuestro país y que ponen en juego su reputación por falta de higiene en el WC.

Gran potencial

Hoy ya lo saben todo. Además de haber recibido formación empresarial y pasar por una aceleradora, saben que el 97% de los clientes de un restaurante relacionan la limpieza del baño con la de la cocina y que, de estos que observan la suciedad, el 87% no vuelve a poner los pies en ese establecimiento. Saben también que hay cerca de 70 millones de baños repartidos por España y que con sólo instalar sus pegatinas en un 2% podríamos hablar de millones de facturación, algo que habría pasado ya si “todos los que nos dicen que la idea es buena la hubiesen comprado”, bromea Rudi Ros.

3 canales de venta

Para abarcar el mayor número posible de clientes han desarrollado tres canales de venta: el infantil, para niños de entre 1 y algo más de 3 años (www.pipiyo.com), el profesional para establecimientos o centros públicos (http://misterpeestickers.com/) y el del público masivo (http://peestickers.com/), para cualquier consumidor.

El mayor esfuerzo lo han puesto en el desarrollo de la línea infantil y el método que denominan Pee and Play. Para ello se valieron del asesoramiento de la psicóloga María Luisa Ferrerós, quien colaboró en un estudio comparativo realizado entre 800 niños, 400 con pegatinas y el resto sin ellas, para demostrar la eficacia, mayor en las niñas que en los niños.

Premio al producto innovador

El último en comercializarse es el producto infantil pero ya antes llevaban vendidas más de un millón de pegatinas y, aunque disponen de venta online, son cadenas como El Corte Inglés, donde se vende el método en la sección de puericultura, o Carrefour, que les ha distinguido como finalistas del premio a la innovación, las que les han hecho cada vez más populares. “En nuestro caso ha funcionado el boca a oreja”, dice Rudi. Bueno, el boca a oreja y la entrada de dos potentes socios capitalistas, Javier Pérez Dolset y Daniel Maza Dolset. Sea como sea, las expectativas no pueden ser mejores. Esperan cerrar el año con una facturación de 500.000€, con mercado abierto en Italia, Francia y Argentina en la ruta a la internacionalización y terminar con la reestructuración de la empresa para acometer nuevas dimensiones.
http://peestickers.com/

Más info